Tantas caras
Inseguras
Confundidas
Regadas en todos lados
Allá afuera
En la intemperie
Obrando día a día
Sin entender
Sin sentir
Viviendo de sus miedos
Y repitiendo tantas cosas
Sin nadie que los tome de la mano
Y con una sonrisa les diga:
—No te preocupes, estamos aquí para ti
Pero no es así
Los desorientados
Sólo subsisten
Mientras duermen
Sobre su melancolía silente
Sin entender el porqué de casi nada